Retraso Global y la digitalización como aliada

Los bloqueos internacionales por COVID-19 siguen comprometiendo a la cadena de suministro y aumentando sus costos. Según Michael Tran, Encargado de Estrategia de Inteligencia Digital de Royal Bank of Canadá (RBC), «La congestión portuaria mundial está empeorando y se generaliza cada vez más». La escasez de trabajadores en los puertos se ha transformado en otro problema que conlleva disrupción en las operaciones logísticas. Las medidas de apoyo durante el prolongado bloqueo pueden no ser suficientes para aliviar la congestión y el embotellamiento.

Un ejemplo palpable es que los buques provenientes de China que arriban en Europa lo hacen con un promedio de cuatro días de retraso, estrangulando la disponibilidad de contenedores vacíos.

Además de los retrasos en el transporte y la logística, la imposibilidad de contratar y producir está empeorando la funcionalidad de los fabricantes. Según la encuesta Investigación Social y de Mercados (ISM), alrededor del 34% de las empresas que están contratando personal indicaron dificultades para abastecer el empeño en el sector logístico. Esto ha provocado el empeoramiento de las restricciones de capacidad, tanto en mano de obra como en logística dando como resultado menor crecimiento en la producción y nuevos pedidos.

Las elevadas tasas de congestión en las terminales de contenedores a nivel mundial y los cuellos de botella en el transporte, están agravando los problemas transito portuario en las rutas que conectan los comercios.

A medida que las grandes terminales se atascan con contenedores, los buques se ven obligados a esperar para poder operar. Con la llegada de la pandemia por COVID-19 las empresas comienzan a solicitar más herramientas de optimización de ruta y un servicio mayormente integrado a la tecnología que permitan el funcionamiento eficiente de sus operaciones y den por hecho la viabilidad portuaria.

Si se tiene un sistema de facilitación del comercio que funcione correctamente en las aduanas y puertos, el procedimiento de intercambiar productos y servicios, pueden reducir considerablemente los plazos de entrega. La digitalización es el núcleo perfecto para fomentar la mejoría y solución al cuello de botella.

Colectivamente, el sector deberá tener el compromiso de adaptar la tecnología, optimización, digitalización y mejora continua de los procesos para con las naciones. De esta manera, la eficiencia en los operadores tendrá mayor posicionamiento internacional. Con el desarrollo de la tecnología, países en proceso de desarrollo, han afinado abismalmente su capacidad y su nivel de cadena de suministro y distribución.